domingo, 23 de agosto de 2009

Guanajuato Parte I.

Guanajuato Parte I.
Comenzó en la segunda clase que tuvimos de Sistemas Digitales II con el profesor Emeterio Gonzalo. Mientras nos platicaba acerca de su experiencia profesional (y nos sugería sarcásticamente que nos inscribiéramos a los cursos de computación de la UPIICSA) nos hizo una invitación para ir a una empresa en la ciudad de Guanajuato. Íbamos a ir con otro grupo de séptimo semestre de Ing. en Informática.
Yo me apunte para ir a la visita, aun así se estuviera cayendo el cielo. Bueno, el cielo no se cayo, pero si tuve un pequeño inconveniente con lo del seguro, si esa forma que debí haber entregado el semestre pasado junto con la del seguro de vida, nunca lo hice el semestre pasado, mas hoy, mas mañana y nada, jamás me pare en Servicios Médicos hasta que tuve necesidad. Bueno, al final de todo puede ir y lo genial fue que había otra persona en la misma situación que yo.

El viaje fue lo esperado, platicando, echando relajo, que si esto, que si aquello, cantando una que otra rolita, y claro!, el alcohol en forma de sky blue, viña real, caribe cooler, y claro el sixpack de cervezas.
Yo, la verdad es que tuve miedo de que nos estrelláramos, pero deje de pensar en esa posibilidad de que no fuéramos a regresar.

Después de unas 5 horas de viaje aproximadamente llegamos al hotel “Villa de Plata”, nos animo a todos ver que tenia pintadas 4 estrellas lo cual hablaba de su calidad y por si fuera poco tenían una súper antena parabólica, se veía algo vieja pero debía servir y por lo menos tirarnos 6 o 7 canales de televisión y oh!, casi lo olvido, la televisión. La verdad a mi me daba igual si tenia o no tele el cuarto, pero el ver una televisión de las primeras que tuvieron mis papas si me hizo pensar en que si no van a ofrecer un servicio aceptable que mejor no lo ofrezcan, en fin…

Como dije, no me interesaba la tele, mi objetivo era conocer la ciudad y ya de paso pues ligar o intentar ligar con alguna chica local para que fuera mi guía personal (uy si como no, ya me imagino a Nelly diciendo este we!). Después de que nos dieran un poco de comer nos dieron indicaciones de que nos veríamos mañana a las 8 en punto para desayunar y enseguida agarrar vuelo a la empresa, que por lo pronto podíamos hacer lo que quisiéramos pero cumpliendo con lo acordado (o al menos eso entendí yo).

Ok, como era de esperarse nos fuimos de vagos al centro de la ciudad, ahí casi bajando del camión paso junto a nosotros una linda chica, decide acercarme a ella para hacerle platica, me presente, le pregunte como se llamaba, yo le dije que era de Veracruz pero mis compañeros eran del distrito federal y justo en ese instante llego Daniel hiperactivo a “reclamarme” el porque me distinguía de ellos(los que conocen a Daniel pues ya se imaginaran como hizo ese comentario). Si existía una remota posibilidad de que la muchacha en cuestión me hiciera caso el comentario de Daniel acabo con esa remota posibilidad. Por cierto, ella me dijo que su nombre es María Fernanda, no se por que, pero ese nombre siempre me ha gustado para una mujer, como que crece conforme a su portadora, Sra. María Fernanda, Señorita. María Fernanda, Marifer etc, pero eso es otro cantar.

Después del desafortunado incidente llegamos a la Alhóndiga, famosa por que ahí se colocaron las cabezas de Hidalgo y otros 2 más para desanimar a los seguidores del movimiento de la Independencia. Ahí tomamos fotos y pues el relajo. Poco después de pasar por la Alhóndiga nos separamos, nos quedamos Miguel, Osvaldo y yo para pasear un rato mas en la ciudad, personalmente compartí la idea de Miguel de *“venir tan lejos y no aprovechar por cuestiones absurdas”.

Ya los tres pues comenzamos a vagar a lo tonto hasta que llegamos a un punto casi casi obligado, me refiero a la Universidad de Guanajuato. La verdad no supimos cuanto tiempo llevaba la universidad ahí pero si tuvimos el gusto de conocer a dos de sus estudiantes: Miriam y Grecia, la chida fue Grecia por que Miriam nos quería abrir del lugar, la verdad es que ya no tenia las mismas ganas de ligue con estas chicas y eso lo noto Osvaldo. Miguel fue el que se dio cuenta que nos querían abrir, bueno, yo le creí, ya que íbamos de regreso nos encontramos al German y sus valedores.

Con esos chavos la verdad que congenie más de lo que esperaba, es mas uno de ellos me recuerda mucho a un compa que tuve en el cetis. Ya todos juntos decidimos regresar al hotel pero no recordábamos bien el camino, nos perdimos!. Al final fue chido por que conocimos un poco mas de lo que hubiéramos conocido si solo hubiéramos ido a la visita guiada. Ya en serio, que guia de turista te va a decir que por tal calle asaltan pasadas las once de la noche, *yo creo que ninguno.

Fin primera parte.

*Fue una apreciación muy personal.
*Eso no aplica en el D.F., ahí todos saben que asaltan a cualquiera hora.